Autoexploración mamaria como método de detección precoz del cáncer de mama en mujeres   Sensifemme glove self exploration



Guante de Autoexploración mamaria SENSI FEMME

La autoexploración mamaria es una técnica que consiste en la propia observación y palpación que la mujer hace de sus mamas.

Sirve para poder detectar la aparición de alguna alteración en la forma o el tamaño normal de los pechos y poder así tratarla de manera precoz.

Una de las mayores prevenciones para este mal que no solo afecta a las mujeres adultas, sino que en la actualidad cada vez afecta más a las jóvenes, es la auto-exploración mamaria. Dividiendo el seno en cuatro partes observamos que la mayor cantidad de conductos están localizados en el cuadrante superior externo de la mama (proximo a las axilas). Es en esta localización donde tiene lugar la mayoría de los tumores malignos de la mama (50%). La mama contiene un numero variable de lobulillos entre 10 y 20 y otros tantos conductos excretores de leche que desembocan en el pezón. Estos globulillos son los responsables de producir la leche materna. Con el auto examen aprenderás a conocer la estructura normal de tus senos y estarás capacitada para descubrir cualquier anomalía futura que pudiera aparecer. 95% de los casos de cáncer de mama pueden ser curados, siempre que se detecten a tiempo.

COMO ENTENDER LA AUTOEXPLORACIÓN MAMARIA Y LA PREVENCIÓN EL CÁNCER DE MAMA

El cáncer de mama es un importante problema de Salud Pública en los países desarrollados. Como causa de muerte, ocupa el primer lugar dentro de las neoplasias malignas de las mujeres, en España, la tendencia de la mortalidad por cáncer de mama desde los años cincuenta es ascendente, aunque todavía se sitúa en las últimas posiciones entre las tasas de mortalidad de la Unión Europea. La mortalidad por cáncer de mama en mujeres ha ascendido desde una tasa de 18,95 fallecimientos por 100.000 en el año 1985 a 22,85 en 1995.
La mama es un órgano que tiene una gran importancia en la vida de una mujer, como órgano sexual, estéticamente y con una función primordial en la lactancia. El cáncer de mama representa una amenaza para la mujer, no sólo por la alta mortalidad, sino por las
secuelas físicas y psicológicas que conlleva, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida. La mujer teme que los cambios que sufrirá su cuerpo, afecten no sólo a su aspecto físico sino también a como los demás puedan reaccionar ante ellos, otras preocupaciones que pueden tener son: si mantendrá su puesto de trabajo, el cuidado de la familia, el inicio de nuevas relaciones y todo lo que conlleva el proceso de la enfermedad (pruebas, tratamientos, estancia hospitalaria, facturas médicas, etc.).
Los estudios epidemiológicos nos indican que la herencia y los factores ambientales son los principales factores de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad, unidos a la historia ginecológica, antecedentes familiares, paridad y primiparidad añosa, mientras que la lactancia de los hijos actuaría como factor de protección en este proceso tumoral. Otros factores a tener en cuenta son la edad de la menarquía y menopausia, la edad al primer embarazo, la situación geográfica, enfermedades benignas previas de la mama, exposición a radiaciones, estilo de vida (dieta, peso, alcohol, etc.), contracepción oral y terapia hormonal sustitutiva.
En la actualidad se sabe que una gran parte de estos tumores son debidos a agentes externos, por tanto, son teóricamente evitables. La identificación de los factores de riesgo modificables y el mejor conocimiento de la historia natural de la enfermedad cancerosa han permitido establecer estrategias, parcialmente efectivas, de prevención primaria y secundaria; como la puesta en marcha de numerosas campañas de difusión de las causas del cáncer y recomendaciones para evitarlo, esperando que contribuyan al éxito de los programas de prevención, aún sabiendo que un nivel óptimo de conocimiento no siempre se correlaciona con una conducta adecuada.
El tratamiento del cáncer de mama es usualmente manejado con la combinación de varias terapias. En ocasiones, es necesaria la realización de una mastectomía, es decir, la resección completa de la glándula mamaria que puede ser simple, ampliada, modificada o radical; esto dependerá de cada caso concreto.
Actualmente, es técnicamente posible salir del quirófano con dos volúmenes mamarios aproximadamente similares.